
Es para llorar de alegría. Siempre he dicho que el primer
disco "oficial" de Vetusta Morla,
Un día en el mundo, era un disco de
singles en toda regla. Todos sus temas podrían haber sido números uno de
cualquier lista seria de "hits". Podría decir incluso que versiones
como
Chicago (de Sufjan Stevens, junto a Cristina Rosenvinge) son dignas de
pasar a la historia de los mejores covers.
En cambio, Mapas es el álbum, pongámonos tontos, más
precioso, musicalmente hablando, que he escuchado en toda mi vida. La banda, en
mi opinión, llega a un nivel, a una calidad musical de tal calibre, que
podríamos elevar sus doce temas al nivel más alto que conozco de la música
independiente.
Y si tengo que otorgar la categoría de obra de
arte a uno de los temas del disco, ese es sin lugar a dudas, Los días raros. La primera vez que escuché este tema di por hecho que sería la última pista del CD, pero para mi sorpresa era el tema de inicio, supongo que para dejar claro las intenciones de la banda. Es extremadamente bonita, casi como una balada que quiere dejar de serlo en base a una voz y unos versos bien agarraditos y siempre in crescendo. Desemboca en un final digno del mejor cierre de un concierto irrepetible, con una calidad en todos los aspectos que hace que solo unos pocos elegidos puedan taraear ese baile de cuerdas vocales y que hace hiper complicado controlar la piel de gallina debido a esa mezcla de teclado y riffs en distorsión que dejan a uno sin palabras. Esta es su letra, y os dejo un directo muy especial
pulsando aquí:
Ábrelo, ábrelo despacio.
Di, ¿qué ves? Dime, ¿qué ves? ¿si hay algo...?
Un manantial breve y fugaz entre las manos.
Toca afinar, definir de un trazo,
sintonizar, reagrupar pedazos
en mi colección de medallas y de arañazos.
Ya está aquí
¿Quién lo vio bailar como un lazo en un ventilador?
Quién iba a decir que sin carbón no hay reyes magos..
Aún quedan vicios por perfeccionar en los días raros,
los destaparemos en la intimidad con la punta del zapato.
Ya está aquí
¿Quién lo vio bailar como un lazo en un ventilador?
Quién iba a decir que sin borrón no hay trato...
El futuro se vistió con el traje nuevo del emperador.
Quién iba a decir que sin carbón no hay reyes magos...
Nos quedan muchos más regalos por abrir,
monedas que al girar descubran un perfil.
Ya empieza el celofán.. y acaba en eco...